Plaça Reial
Palmeras, soportales y las farolas diseñadas por un joven Gaudí. De noche, bajo los arcos iluminados, es pura atmósfera.
Palmeras, soportales y las farolas diseñadas por un joven Gaudí. De noche, bajo los arcos iluminados, es pura atmósfera.
El laberinto de callejones medievales más estrecho del Gòtic. Luz que entra a cuchillo entre muros de piedra.
Parque surrealista con torres-faro tipo gradas, un lago, el dragón-tobogán de Nagel y reflejos geométricos. El Sants más fotogénico.
Claustro gótico de tres pisos, uno de los mejor conservados de Europa. Arcos, luz lateral y un jardín interior.
Distrito postindustrial reconvertido: murales enormes, naves, texturas oxidadas. Un paseo entero de fotos.
La enorme placa solar inclinada y la explanada junto al mar. Líneas industriales, minimalismo y cielo abierto.
Trencadís de Gaudí y vistas a la ciudad. La primera luz evita sombras duras y el gentío.
Antigua fábrica textil reconvertida en fábrica de creación: murales, naves industriales y texturas oxidadas en un distrito poco fotografiado.
La cubierta ondulada de cerámica de colores de Miralles. Y dentro, puestos llenos de color y detalle para macro.
La torre roja ondulante de Toyo Ito inspirada en la flor de loto: su piel de tubos rojos cambia de forma según la rodeas. Premio Emporis al mejor rascacielos en 2010.