Palau de la Música Catalana
Vitrales, mosaicos y la claraboya invertida de cristal. Un festín modernista para el gran angular y la macro de detalle.
Vitrales, mosaicos y la claraboya invertida de cristal. Un festín modernista para el gran angular y la macro de detalle.
Plaza escondida, fuente y muros marcados por la metralla de la guerra. Luz suave, silencio y carga emocional.
El puente neogótico más fotografiado del Gòtic. Al amanecer, sin gente, la perspectiva del callejón es pura postal.
Claustro gótico de tres pisos, uno de los mejor conservados de Europa. Arcos, luz lateral y un jardín interior.
La enorme placa solar inclinada y la explanada junto al mar. Líneas industriales, minimalismo y cielo abierto.
La torre roja ondulante de Toyo Ito inspirada en la flor de loto: su piel de tubos rojos cambia de forma según la rodeas. Premio Emporis al mejor rascacielos en 2010.
Rascacielos de Richard Rogers coronado por una cúpula esférica acristalada que flota sobre la Gran Via. High-tech puro, espectacular de noche.
Trencadís de Gaudí y vistas a la ciudad. La primera luz evita sombras duras y el gentío.
La cubierta ondulada de cerámica de colores de Miralles. Y dentro, puestos llenos de color y detalle para macro.
Minimalismo absoluto: mármol, agua, líneas puras y reflejos. Una clase de composición en cada esquina.