Park Güell · Pòrtic
Trencadís de Gaudí y vistas a la ciudad. La primera luz evita sombras duras y el gentío.
Trencadís de Gaudí y vistas a la ciudad. La primera luz evita sombras duras y el gentío.
La cubierta ondulada de cerámica de colores de Miralles. Y dentro, puestos llenos de color y detalle para macro.
Minimalismo absoluto: mármol, agua, líneas puras y reflejos. Una clase de composición en cada esquina.
La fachada de hueso y dragón de Gaudí. De noche se ilumina; de día, los balcones-máscara piden teleobjetivo y detalle.
La azotea de chimeneas-guerrero es uno de los rooftops más fotografiables de Europa, sobre todo al caer la luz.
Vitrales, mosaicos y la claraboya invertida de cristal. Un festín modernista para el gran angular y la macro de detalle.
Plaza escondida, fuente y muros marcados por la metralla de la guerra. Luz suave, silencio y carga emocional.
El puente neogótico más fotografiado del Gòtic. Al amanecer, sin gente, la perspectiva del callejón es pura postal.
Claustro gótico de tres pisos, uno de los mejor conservados de Europa. Arcos, luz lateral y un jardín interior.
La enorme placa solar inclinada y la explanada junto al mar. Líneas industriales, minimalismo y cielo abierto.